La importancia de la educación emocional
Es cierto que si indagamos en nuestra creatividad, podemos diseñar millones de proyectos y didácticas que eduquen emocionalmente a los alumnos, e incluso utilizar recursos como cuentos o películas, siendo un ejemplo "Inside Out" (Disney), pero en mi opinión nuestra labor tiene que ir mucho más allá.
Es nuestra responsabilidad que aprendan a gestionar tanto sus emociones como las del resto de personas que les rodean, y es fundamental que esta enseñanza no quede reducida a actividades abstractas y a las paredes que conforman el aula, sino que sea algo mayor que esté presente continuamente, en los contextos educativos formales e informales. En los pasillos de la escuela, en los espacios de descanso, en el recreo, en el comedor, en casa, en el barrio... En nuestro ejemplo.
No obstante, la complejidad de la educación y la inteligencia emocional no termina aquí. Puedo hablar en primera persona al decir que yo misma he sufrido las consecuencias no haber gozado de una educación emocional. Las personas que carecen de una educación emocional, suelen tener dificultades en las relaciones sociales al no saber identificar, gestionar y expresar correctamente las emociones de uno mismo y de los demás. Esto se ve reflejado especialmente en el creciente aumento de estrés, baja autoestima y ansiedad en los jóvenes de hoy en día.
La educación emocional desde la etapa de educación infantil, ayudaría a reducir los problemas de salud mental y conductas conflictivas, proporcionando un desarrollo óptimo e integral de los niños, además de mejorar su rendimiento académico.
Además, tan solo la Universidad de La Laguna en Tenerife cuenta con una asignatura de educación emocional en su grado de magisterio, de todas las universidades públicas españolas. Quizá si realmente queremos implementar pedagogías que fomenten la inteligencia emocional deberíamos empezar por educar a los docentes en dicha materia. Si no se nos forma, ¿Cómo vamos a poder enseñar a nuestros alumnos a gestionar sus emociones, si apenas sabemos gestionar las nuestras? ¿Cómo vamos a poder ser su ejemplo? Lo mismo aplica a las familias, el objetivo es que los hogares se conviertan en una extensión educativa del aula, donde los niños sientan el acompañamiento de sus emociones de forma continua.
En este video, Natalia, una niña de 11 años, explica a adultos y niños qué es para ella la inteligencia emocional y da algunos tips de como entender y convivir mejor con las emociones propias y "que no te controlen".
Referencias:
Gómez, M. C. A., & Chaves, M. J. P. (2015). Innovar desde un proyecto educativo de inteligencia emocional en primaria e infantil. Tendencias Pedagógicas, 26(26), 69-88.
De la Educación Facultad de Profesorado Universidad Autónoma de Madrid, D. y. T. (s. f.). Vol. 26 (2015): Educación infantil | Tendencias Pedagógicas. https://revistas.uam.es/tendenciaspedagogicas/issue/view/TP26

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